El divorcio es el proceso legal que pone fin a un matrimonio. En España, existen diferentes tipos de divorcio según la forma en la que se tramita y las circunstancias de cada caso. Conocer las diferencias entre ellos es fundamental para tomar la mejor decisión y gestionar de forma adecuada este momento tan importante.
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¿Qué es un divorcio?
Antes de analizar los tipos de divorcio, es importante entender qué es. El divorcio es un procedimiento legal mediante el cual se disuelve el vínculo matrimonial. A partir de la sentencia de divorcio (o escritura pública, en caso de divorcio notarial), los cónyuges dejan de estar legalmente unidos, y quedan reguladas cuestiones como la custodia de los hijos, la pensión de alimentos, el uso de la vivienda familiar, y la liquidación del régimen económico matrimonial.
Desde la reforma de la Ley 15/2005, en España no es necesario alegar causas específicas para divorciarse. Basta con que haya transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio.
Divorcio de mutuo acuerdo
El divorcio de mutuo acuerdo es la forma más rápida, económica y menos conflictiva de disolver un matrimonio. Se da cuando ambos cónyuges están de acuerdo en divorciarse y presentan de forma conjunta la demanda de divorcio.
Requisitos del divorcio de mutuo acuerdo:
- Que hayan transcurrido al menos 3 meses desde el matrimonio.
- Que ambos cónyuges firmen un convenio regulador, donde se pacten aspectos como:
- La custodia y visitas de los hijos.
- La pensión de alimentos y, si procede, pensión compensatoria.
- El uso de la vivienda familiar.
- La liquidación del régimen económico matrimonial.
El convenio regulador debe ser aprobado por el juez, tras comprobar que no perjudica los intereses de los hijos o de alguno de los cónyuges.
Divorcio exprés
El divorcio exprés es una modalidad de divorcio de mutuo acuerdo que se caracteriza por su rapidez y sencillez. Fue introducido por la Ley 15/2005 para agilizar los trámites. Puede realizarse de dos formas:
- Ante el juez: presentando la demanda de mutuo acuerdo en el juzgado, junto con el convenio regulador.
- Ante notario: si no hay hijos menores o dependientes, el divorcio puede formalizarse mediante escritura pública en una notaría.
El divorcio exprés permite divorciarse sin necesidad de alegar causas y en un plazo muy breve (incluso en un solo día en caso de divorcio notarial).
Divorcio contencioso
El divorcio contencioso es el procedimiento que se sigue cuando uno de los cónyuges no está de acuerdo con el divorcio o con las medidas planteadas. En este caso, uno de los cónyuges presenta una demanda de divorcio, y el otro puede oponerse.
Características del divorcio contencioso:
- No es necesario alegar causas para solicitarlo.
- Se resuelve en un procedimiento judicial más largo y complejo.
- El juez decidirá sobre las medidas relativas a los hijos, la vivienda, las pensiones, etc., en función de las pruebas presentadas.
- Puede tardar varios meses o incluso años en resolverse, dependiendo de la carga del juzgado y la complejidad del caso.
Este tipo de divorcio suele ser más caro, tanto en términos económicos como emocionales, ya que suele implicar un mayor nivel de conflicto entre las partes.
Divorcio notarial
El divorcio notarial es una modalidad de divorcio exprés que se tramita directamente en la notaría, sin intervención del juez. Fue introducido por la Ley de Jurisdicción Voluntaria de 2015 y está reservado para casos sencillos.
Requisitos del divorcio notarial:
- Que el divorcio sea de mutuo acuerdo.
- Que no existan hijos menores de edad o dependientes (ni incapacitados).
- Que ambos cónyuges acudan personalmente a la notaría.
- Que se incluya un convenio regulador, que será elevado a escritura pública.
El divorcio notarial es la opción más rápida y económica cuando se cumplen los requisitos: se puede tramitar en un solo día, con un coste reducido (principalmente, los honorarios del notario).
¿Qué tipo de divorcio es mejor?
La elección del tipo de divorcio dependerá de las circunstancias de cada caso. En general:
- Si hay acuerdo entre las partes, el divorcio de mutuo acuerdo o notarial es la opción más rápida y económica.
- Si no hay acuerdo, será necesario acudir al divorcio contencioso, aunque es más largo, costoso y complicado.
- Si no hay hijos menores, el divorcio notarial es una excelente opción por su agilidad y simplicidad.
En cualquier caso, es recomendable contar con el asesoramiento de un abogado especializado en divorcios, que pueda explicar las opciones, preparar el convenio regulador y acompañar en el proceso.
Conocer los distintos tipos de divorcio es fundamental para tomar decisiones informadas en un momento tan delicado como es la disolución de un matrimonio. Cada caso es único, y es importante evaluar las opciones disponibles: mutuo acuerdo, exprés, contencioso o notarial, para encontrar la solución más adecuada.
Si estás pensando en divorciarte, no dudes en consultar a un profesional para que te asesore en todo el proceso y proteja tus derechos y los de tu familia.

